The Oak Room
Yvette celebraba su cumpleaños. José celebraba otra cosa. Entre las dos fiestas hubo una sola conversación, y esa noche nadie sabía que era la primera página. Quizás por eso fue perfecta.

Yvette celebraba su cumpleaños. José celebraba otra cosa. Entre las dos fiestas hubo una sola conversación, y esa noche nadie sabía que era la primera página. Quizás por eso fue perfecta.
José hizo la pregunta. Yvette dijo que sí. Y cuando se lo contamos a Alejandro, entendimos que la historia ya no se escribía entre dos.
Los capítulos anteriores los escribimos nosotros. Este lo escribimos con ustedes.

Dos vidas, un solo trazo, sin final.

Tu presencia es el regalo. Si deseas acompañarnos de otra forma:



Celebramos con algunos niños muy queridos; tu invitación personal indica quiénes nos acompañan.